La iglesia local

La salvación es individual, pero en el Nuevo Testamento encontramos que los creyentes salvos entraban en compañerismo con los demás creyentes, y se reunían como grupo, esto es lo que llamamos la iglesia. Es la dimensión colectiva de la vida cristiana.

Parece que la doctrina de la iglesia no recibe la suficiente atención en la actualidad. Hay mucha confusión con respecto a lo que es la iglesia. Con el énfasis en las emociones y no en la doctrina, la iglesia ha pasado a segundo plano y la doctrina de la iglesia también. Incluso, organizaciones que se dicen iglesias, no llevan tal título, por ejemplo, se hacen llamar centros de estudio o ministerios.

La palabra iglesia viene de ekklesia. En el Nuevo Testamento aparece unas 113 veces. En los evangelios solo dos veces, Mateo 16:18 y 18:17. Esta palabra aparece también para las reuniones seculares, Actos 19:32, 41, como asamblea. Aquí, entonces tendríamos que pensar que las cosas en la iglesia se pueden resolver como ser resolverían en una asamblea, votando, eligiendo, de forma democrática.

Pablo se refiere a la iglesia como un grupo de creyentes en una ciudad específica. Esto se puede notar en las personas a las que va dirigida la carta, 1 Corintios 1:2; Gálatas 1:2; 1 Tesalonicenses 1:1.

Entonces, la iglesia se refiere a un grupo de cristianos que viven en un lugar determinado. Lo mismo en el libro de los Actos, Actos 8:1; 13:1. Pablo visitaba ciudades y ordenaba ancianos en cada iglesia, Actos 14:22-23.

En el Nuevo Testamento vemos iglesias que se reúnen en casas: Romanos 16:5; 1 Corintios 16:19.

En Actos 8:1-3 la iglesia se refiere a las personas cristianas que habitaban en cierto lugar. La iglesia de Jerusalén son los creyentes de Jerusalén, no un edificio.

En Actos 9:31 se habla de las iglesias, algunas biblias modernas (NVI y Biblia Hispanoamericana, por ejemplo) hablan de la Iglesia, como una iglesia universal. Pero en la Antigua Reina-Valera se habla de las iglesias de Judea, Galilea y Samaria. A esto le llamamos, las iglesias locales.

Podemos decir que existe una Iglesia general, Efesios 1:19-23. Algunos creen que esto se refiere a la iglesia de Éfeso, pero entonces la obra de Padre sería solo para la iglesia de Éfeso. Parece más bien que Cristo es cabeza de la iglesia en general, aunque aquí se use esta palabra en una iglesia en particular.

En otras ocasiones en la carta a los Efesios se puede aplicar la palabra iglesia a la Iglesia en general y no solo a la iglesia en particular, de manera especial en Efesios 5:25 cuando el apóstol escribe que Cristo murió por la iglesia, esto es más que por una iglesia local en particular, es por una iglesia en general. Cristo murió por el mundo y al que cree en él el Espíritu Santo lo bautiza en un Cuerpo (1 Corintios 12:13) que es la iglesia, Efesios 1:23.

Esta iglesia en general es la iglesia la cual es su Cuerpo, en otras palabras es el Cuerpo de Cristo, un misterio, Efesios 5:32.

No sabemos exactamente cómo Dios está haciendo esa obra de purificar su iglesias para presentársela (Efesios 5:26). Es una obra espiritual de Cristo.

Entonces, como iglesia mística no existe con un título en el actual momento. Algunas de las iglesias que vemos en el día de hoy se creen la única iglesia o la iglesia verdadera y que por fuera de ellas no hay salvación. Pero eso quita el trabajo de Cristo y lo pone sobre los hombres que manejan una organización, eso quita el misterio de la obra de Cristo, y esa enseñanza implica también que esa iglesia tiene un nombre que no aparece en la Biblia: Iglesia Católica Romana, Iglesia Pentecostal Unida, Iglesia Adventista y demás.

Las asambleas locales también son el Cuerpo de Cristo en su localidad, 1 Corintios 12:27.

Entonces, cada iglesia en cada lugar es también el Cuerpo de Cristo y Dios trabaja también en cada iglesia local.

Como todavía no existe físicamente esa iglesia en general y es un trabajo misterioso de Dios, lo que hay en la actualidad son las iglesias. El Nuevo Testamento hace un énfasis en  las iglesias. Revelación 1:14; 2 Corintios 11:27-28.

La administración de las iglesias locales está a cargos del pastor o los pastores y de los diáconos en compañía de la iglesia.

Una iglesia local fue la que escogió al sucesor de Judas, Actos 1:21-26.

Una iglesia local escogió los siete diáconos, Actos 6:1-5.

Una iglesia local fue la que envió a los primeros misioneros, Actos 13:1-3.

Una iglesia local enviaba comisiones de hermanos a otras iglesias, Actos 15:22.

Aunque notamos un liderazgo de Santiago y Pedro en un primer momento y del apóstol Pablo después. No aparece en el Nuevo Testamento un liderazgo jerárquico sobre las iglesias. Básicamente se seguía la enseñanza de los apóstoles, el fundamento puesto por los apóstoles, Efesios 2:22. “Para que tengáis memoria de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y de nuestro mandamiento, que somos apóstoles del Señor y Salvador”, 1 Pedro 3:2.

El sistema denominacional actual de obispos, cardenales, presbíteros, supervisores de zona, superintendentes, presidentes de misión, presidente internacional, no es bíblico. Es solo un sistema administrativo que no tiene que ha formado imperios religiosos e incentiva la falsa creencia en una iglesia verdadera (la mejor organizada).

Por el contrario en la Biblia las iglesias locales están cuidadas por el pastor o pastores, también llamados obispos y ancianos (hombres casados de buen testimonio), con ayuda de los diáconos y en concordancia con la asamblea general (1 Timoteo 3:1-16; Tito 1:5-9; 1 Pedro 5:1-4).

Le invitamos a que se congregue en una iglesia local.